martes, 16 de abril de 2013

- Tenía ganas de decir algo pero no sabía exactamente qué. Para empezar podría decir que te extraño, o que recuerdo ciertas cosas como si habrían pasado ayer... Sería bastante sincero, pero no es por donde quiero empezar. Pensaba también en contar alguna historia sobre algo que nos pasó, de forma interesante y un poco misteriosa como me gusta, pero tampoco es ahí donde quise empezar. Quizás será que quiero decir algo y a la vez nada, pero entonces el esfuerzo de este escrito sería en vano; y no lo siento así. Tengo ganas de decir algo sobre vos, pero no me sale nada más que solo decir que te quiero, y que en muchas ocasiones, te extraño. En fin, un te quiero y un te extraño, que ni siquiera leerás en este plano, se convirtieron en las palabras exactas, que aunque no hagan honor a lo que siempre suelo tener como estereotipo de un escrito mio, ayudaron a pasar este rato en que tenía ganas de decir de 'otra forma' que te quiero y te extraño, pero sólo pude hacerlo diciendo en palabras claras te quiero y te extraño.