martes, 29 de marzo de 2011

- Siento, luego existo.

Es un poco extraño encontrarse con una vieja amiga a la cual ya no frecuentas tanto.
El otro día iba viajando hasta mi lugar favorito para llegar tarde y en el transporte público me crucé con una vieja amiga. Luego de entablar conversación sobre como iban nuestras vidas apareció lo evidente… Rasgos que ya no compartía con ella.
Es extraño como al estar con alguien a quien no veías hace rato se denotan fácilmente las cosas que ya no tienen en común más. Se tornan increíblemente evidentes esos gestos que para la otra persona son ajenos a ella. Me río con un grito gigante, hago un chiste que no se entiende, repito muchas veces la letra "a" y de repente, la vieja amiga con la que estabas hablando pone cara de desentendida con una leve risa semi-falsa para sobrellevar la conversación sin problemas.
Es extraño como se pierden las costumbres y la complicidad con sólo unos años de distancia severa. Me paraliza la sensación de no saber como puedo reaccionar ante esa persona… Cosas que no le gustan puede llegar a mostrarse, cosas de las cuales nunca hablamos, ni mucho menos pensamos.
Es extraño como son las relaciones humanas. Las personas a veces cambian y otras no. Hay días en los que te cruzas con alguien a quien no ves hace rato, y juntos al unísono repiten alguna frase o realizan algún gesto que no hacían juntos desde hace años porque las adversidades de la vida los distanció. Hay otros, sin embargo, en los cuales te cruzas con alguien que totalmente ajeno al pasado, ha cambiado; o tal vez crecido, tal vez madurado… No lo sé.
Es extraño el no saber tampoco si uno fue el que cambió para adaptar cosas nuevas.
Es extraño que ciertas veces las relaciones ya no puedan componerse; y otras, por el contrario, si.
A veces me pongo a pensar en esas cosas, y me resulta extraño que algunos nos distanciemos y otros, a pesar de que no nos veamos tan seguido seguimos exactamente igual que siempre. Debe ser algún tipo de cambio que no detectamos, o alguna cosa que no queremos enfrentar.

1 comentario:

café dijo...

sabés qué,
una vez en 7mo grado me dijeron:
la gente no cambia: mejora o empeora.

me gustó leerte, a mi también me pasó (sobre todo eso de reirte fuerte y q el otro haga :S ... )